cultura coreana
Pulseras budistas
Algo que me llamó la atención desde la primera vez que fui a Corea fueron las pulseras budistas. Desde entonces decidí que compraría una pulsera budista por cada viaje que hiciera a Corea, o en caso de vivir aquí, una por cada año que viva en Corea. No soy budista, pero me gustan mucho este tipo de cosas.

Actualmente llevo tres pulseras. Una de la primera vez que vine a Corea, en 2007. Otra de la segunda vez que vine en 2009. Y la tercera la compré hace una semana por ser la tercera vez que he venido, en 2012. Si vivo aquí hasta el año que viene pues en 2013 me compraré la cuarta.


Esta es la segunda y las bolitas son pequeños cráneos humanos. A veces me gusta decir de broma que es una pulsera heavy o gótica xD Realmente no es así. Esta es la pulsera que representa al monje Wonhyo, uno de los monjes budistas más importantes de la historia de Corea que vivió en el reino de Shilla. Los cráneos se deben a una de sus historias. La semana que viene pondré una entrada explicando su historia, que es muy interesante y curiosa, así como la historia de los cráneos. La compré en el tempo de Seonamsa.
Pedir deseos con montoncitos de piedras
Cuando uno camina por las montañas de Corea, sobre todo por aquellos lugares cercanos a templos, tumbas u otros lugares sagrados, se da cuenta de que alrededor crecen curiosos montoncitos de piedras.

Son pequeños montones de piedras que la gente va poniendo con la finalidad de pedir un deseo o esperar algo bueno. Esto tiene su origen en la cultura y religión tradicional coreana. Alrededor de estas tradiciones giran los espíritus protectores Jangseung y Sotdae.

Esta idea también conlleva la creencia en los espíritus del bosque y de la naturaleza. Y dentro de esos espíritus se incluyen las piedras. Por eso, originalmente se creía que, juntando la esencia de muchas piedras en un mismo lugar, se puede conseguir buena suerte, fortuna, esperanza, etc. Como el budismo es una religión que, a diferencia de otras, siempre ha respetado las creencias anteriores, no es difícil ver muchos montones de piedras cerca de los templos o en los mismos templos.
Aunque muy poca gente en Corea es creyente de las creencias espirituales ancestrales, sí que es cierto que hay un feeling étnico hacia todo lo que es parte de sus orígenes. Por esta razón los coreanos continúan con esta curiosa práctica de amontonar piedrecitas pidiendo deseos y probablemente continúe durante mucho tiempo.
Lo que más me gusta de Corea
Hay varias cosas que me gustan de Corea, y suelo hablar de ellas con frecuencia, por ejemplo la comida, los lugares para visitar, las películas coreanas ... y otras muchas me llaman la atención, sobretodo de la sociedad coreana. Sin embargo me voy a decantar por algo que me fascina desde que empecé a conocer Corea y es su historia y su cultura tradicional.







